sábado, 3 de septiembre de 2011

Educar en tiempos revueltos


"La mayoría de los madrileños trabaja más de 20 horas". Con estas palabras tan populistas a la par que demagógicas, pronunciadas por Esperanza Aguirre, ha comenzado lo que podríamos denominar como la caza del maestro. Pero lo más importante no es que seamos la presa, sino que también nos están usando como señuelo. 

En estos días estamos viendo como el tema candente es la reforma de la constitución, que se está produciendo a una velocidad express, circunstancia que nos debería preocupar, si cabe mucho más. ¿Cómo evitar dar las respuestas necesarias y debatir la reforma constitucional? Muy fácil, desviando los focos de atención apoyándonos en los medios de manipulación.

Lo peor de la manipulación es dejarse manipular. Es aquí donde los españoles nos llevamos la palma, caemos una y otra vez en el mismo error, en la vieja táctica usada por los políticos de “divide y vencerás”.  
Un ejemplo muy claro lo hemos podido ver en los últimos meses, donde el movimiento 15M nació con gran fuerza por parte de la ciudadanía y que las televisiones se han encargado de desprestigiar tildando de “perroflautas” a la gente manifestada, cuando realmente era y es, gente de toda edad y condición.

Precisamente,  me gustaría destacar a una manifestante del 15M, a una mujer cualquiera, una mujer que te puedes cruzar en cualquier momento por la calle, una mujer que podría ser nuestra madre. Esta señora se preguntaba: ¿Quiénes son los mercados?...
Esa es la pregunta que nos hacemos todos. Los mercados son los que tienen el poder, los que usan a los políticos como títeres para que cada vez más la sociedad pierda sus derechos sociales, por los que tantos años lucharon nuestros mayores. 

Nosotros como maestros tenemos la gran responsabilidad de enseñar a nuestros alumnos a no creerse todo lo que les dicen, a dudar de todo, incluso de lo que nosotros les decimos, solamente así conseguiremos personas críticas y libres. 

Pero a los "mercados" no les interesan unas mentes despiertas…


Vienen tiempos difíciles compañeros. Es el momento de darnos la mano todos los docentes, padres, madres, alumnos y acordarnos de pretar fuerte cuando intenten usar el “divide y vencerás”.

Enlaces:
Entrada Blog Eso de la Eso: " No son dos horas".

1 comentarios :

Sra. Esperanza Aguirre:

¡Qué razón tiene al decir que algunas personas de la Comunidad de Madrid trabajan más de 20 horas semanales!
Si, Sra. Aguirre. ¡Todos los docentes de España trabajan más de 20 horas!

Al parecer, Usted no entiende lo que significa eso de “lectivas”.
Los docentes trabajan 18, 20 horas semanales, o las que les correspondan, con alumnos (algunos padres no pasan tanto tiempo con sus hijos) y además existen las llamadas horas de permanencia obligada en el centro en las que se llevan a cabo los claustros, consejos escolares, coordinaciones, atención a padres y/o alumnos, formación,...

Claro que, las 18 horas de clases semanales no se preparan solas.
Usted no parece entender que para impartir 18 horas lectivas y ofrecer una enseñanza de calidad (esa que, ustedes los políticos, proclaman y reclaman en las campañas electorales pero que impiden con sus acciones políticas) es necesario prepararlas a conciencia. Todo maestro que se precie, además de sus horas lectivas y las de permanencia en centro para las reuniones varias, dedica incontables horas a preparar esas clases, a corregir cuadernos y exámenes, programar, evaluar, etc.
La mayoría de las veces, este trabajo se realiza en casa, fuera del horario laboral y a horas, créame, intempestivas. ¿Qué pasaría si nos pusiéramos a contar esas horas? ¿Las pagarían? Porque yo creo que eso no se puede pagar con dinero.

No olvide que usted tiene un cargo público y que debe documentarse antes de decir las cosas que dice en los medios de comunicación. ¿A que no se atrevería a decir que los bomberos solo trabajan las 3 horas que dura apagar un incendio, por ejemplo?
Si, Sra. Aguirre, algunas personas trabajan más de 20 horas.

Eva Dueso Maestra de Educación primaria

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